miércoles, 19 de septiembre de 2012

HERRAMIENTAS DISPONIBLES PARA EL CONTROL DEL FRAUDE Y LA CORRUPCIÓN

PRESENTACIÓN
o   La corrupción y el fraude, son  fenómenos complejos que comparten profundas raíces psicológicas y culturales. 
o   Se puede pensar que es imposible su eliminación a pesar del trabajo de líderes e instituciones. o   Sin embargo los esfuerzos de algunas empresas e instituciones han demostrado que se puede reducir y aún eliminar, esto ha ocurrido porque personas como nosotros  creyeron que el cambio es posible y que vale la pena.      

I.  CASUÍSTICA  
KPMG en un estudio realizado en el 2.011 y publicado en su página web, encontró:
69% de 113 empresas encuestadas en Colombia reportó haber sido víctima de por lo menos un fraude en los últimos 12 meses.
El 68% de los fraudes en Colombia fueron cometidos por empleados.
10% cometidos por alta dirección, causó el 48% del daño
31% cometidos por niveles gerenciales Causó el 35% del daño
51% cometidos por personal operativo Causó el 17% del daño
Daño total US$950 Millones
38% de las empresas perciben un mayor riesgo de ser víctima de un fraude en los próximos 12 meses  

A. Perfil demográfico 
El defraudador mas frecuente es un empleado operativo, entre 20 y 30 años, con antigüedad promedio de 3 años.
El defraudador que causa mas daños es un empleado de alta dirección, entre 40 y 55 años y una antigüedad entre 10 a 15 años. Defrauda en promedio más de 50.000 Dólares

B. Circunstancias:
Según un estudio de Klinger en el 2.002, los CEOs  devengaban en promedio 70% más que otros directivos del mismo nivel en la industria.
En Europa medio oriente y África en el 2.007  KPGM encontró que  el 70% de los defraudadores  actuaron por  avaricia y el 49% por debilidad en los controles internos. 

Análisis:
Entre mas alto el cargo el fraude es mayor difícilmente un defraudador se va a esperar 3 o hasta 10 AÑOS PARA ACTUAR, luego la explicación del fraude debemos buscarla en tendencias de personalidad, en cambios en el estilo de vida o en factores de la organización, a continuación los señalaremos. 

II.  TRES FACTORES QUE CONFLUYEN EN EL FRAUDE

 A. FACTORES ORGANIZACIONALES
Políticas y procedimientos:
       Incumplimiento o ausencia de políticas de seguridad.
       Procedimientos inseguros.
       Excesiva autonomía y bajo nivel de supervisión.
       No investigación de prácticas fraudulentas.
       Bajo nivel de  judicialización si el fraude es descubierto.
       Clima laboral negativo.
       Exceso o ausencia de controles efectivos.
       Estilo de liderazgo.
       Procesos de cambio o reestructuración.

Cultura:
       Sobrevaloración del éxito económico: “todo vale”. 
       Presión de la organización para lograr resultados sin importar los medios.
       Mal ejemplo de jefes y compañeros.
       Tolerancia con pequeños comportamientos corruptos.
       La organización usa medios no éticos para obtener resultados.
       Tolerancia con pequeños actos corruptos.
       Impunidad y favoritismo.  

B. FACTORES DEL ENTORNO VITAL 
       Endeudamiento creciente superior a la capacidad de pago.
       Alcoholismo.
       Drogadicción.
       Otras adicciones.
       Separación.
       Crisis económica.
       Estilo de vida que demanda gastos superiores al nivel de ingresos 

C. TENDENCIAS DE PERSONALIDAD 
       Tendencias a buscar el propio beneficio a cualquier precio.
       Baja capacidad de autocrítica.
       Tendencia a mentir.
       Resentimiento social y/o con la autoridad.
       Tendencia a ocultar los errores y deficiencias.
       Desajuste emocional.
       Tendencia a No expresar lo que piensa y siente.
       Ambición desmesurada.
       Tendencia a desviarse de las normas sociales.  

III.  HERRAMIENTAS DE PREVENCIÓN  

A. Diagnóstico de factores organizacionales:
       Medición de clima y cultura de seguridad 

B. Detección del comportamiento delictivo actual o pasado:
       Polígrafo, analizador de voz, analizador de ondas cerebrales.
       Entrevista enfocada en el comportamiento y la evidencia.
       Verificación de hoja de vida, minería de datos. 

C. Detección de tendencias al comportamiento fraudulento:
       Test de confiabilidad.
       Escalas de confiabilidad.
       Monitoreo  del entorno.
       Visita domiciliaria.
       Línea de denuncia.
       Entrevista de retiro orientada a la seguridad. 

ALGUNAS HERRAMIENTAS:

A. Para tendencias de personalidad: Escala CAP de confiabilidad 

Definición: la escala expresa los resultados obtenidos en cuatro tests psicológicos, validados en una entrevista basada en el comportamiento y la evidencia.
Propósito: Detección de tendencias de comportamiento.
Objetivo: Evalúa tendencias de personalidad relacionadas con:
  1. Comportamiento ético:  Aceptar responsabilidades, hablar con la verdad, regirse por valores. Admitir fallas y errores, ser congruente entre el decir, pensar y actuar. Cumplir compromisos y promesas. Promover acciones integras en compañeros y subalternos.
  2. No cometer delitos ni acciones contra la confianza.
  3. No contraproductividad: No realizar actos que aún cuando no se consideren delitos perjudiquen a la organización: maltrato a los clientes, difusión de rumores negativos, actitud conflictiva, liderazgo negativo y vandalismo.
Para análisis del entorno vital: Verificación de hoja de vida
Propósito: Detección del comportamiento delictivo actual o pasado

       Objetivo:Establecer objetivamente la veracidad de los datos y autenticidad de los soportes, que un aspirante incluye en su hoja de vida.

Comprueba:
       Veracidad de las certificaciones de estudios.
       Autenticidad de títulos.
       Referencias sobre empleos anteriores.
       Actividades en períodos no laborados.
       Información sobre conducta y desempeño.

Establece consistencia de la información, en cuanto a:
Residencia, familia, aspectos sociales, formación académica y experiencia laboral, profundizando en su comportamiento ético, usos y costumbres.
Para análisis de aspectos organizacionales: Medición de cultura de seguridad
Propósito: Conocer como la cultura de seguridad, se refleja en la percepción y el comportamiento de los empleados, evalúa los  esfuerzos de capacitación en seguridad, descubre vulnerabilidades y oportunidades de mejoramiento.

Mide desde la perspectiva del trabajador:
  • Efectividad de los esfuerzos en seguridad.
  • Compromiso de directivos, jefes y organización con la seguridad.
  • Seguridad en los procesos.
  • Efectividad de los canales de comunicación para reportar incidentes de seguridad.
  • Prácticas y comportamientos seguros e inseguros.
  • Áreas de alto riesgo y problemas de confiabilidad

miércoles, 2 de mayo de 2012


ESCALA INTEGRAL DE COMPETENCIAS -  CONFIABILIDAD


Por: Marco Muñoz                         
Psicólogo CAP


CAPITAL HUMANO EL CONCEPTO CLAVE

 Actualmente las compañías dependen más de las capacidades y competencias de sus empleados que de sus activos para sobrevivir y crecer en un mercado altamente cambiante y competitivo. Pues son las competencias de la compañía, léase la articulación armónica y sinérgica de las competencias de sus empleados, las que determinan en última instancia el éxito o fracaso. Por esto encontrar, contratar,  mantener y desarrollar a los empleados más competentes es un factor decisivo en el éxito de una empresa.    Suena paradójico en una época de alto desempleo y crisis económica hablar en estos términos, pero precisamente estas circunstancias, son las que obligan a las compañías a transformarse para colocarse a tono con las exigencias de la época, que obliga a las compañías a ser competitivas en un medio inseguro.

 Entendemos el capital humano como las capacidades de los empleados que permiten a una empresa concreta sobrevivir y ser mas competitiva. Implica calidad de vida, satisfacción en el trabajo, realización personal pero sobre todo lealtad y confiabilidad

Anteriormente para estimar el valor de una compañía se utilizaban criterios como sus activos, facturación, clientes o flujos de caja futuros. Hoy la actividad empresarial es más fluida y la calidad y desempeño de los productos depende más de componentes de conocimiento que de insumos materiales. Estudios realizados en la Unión Europea muestran que el valor de una libra de mantequilla está más determinado por intangibles como la tecnología para producirla, la eficacia en la utilización de estabilizantes y aditivos, la publicidad, el diseño de un empaque atractivo y resistente, que por insumos materiales como la leche y los ingredientes, los cuales constituyen solamente un veinte por ciento del valor. El mismo análisis aplicado a la industria química o a las empresas de software, muestra que el componente de conocimiento agrega hasta el noventa y cinco por ciento del valor de un producto. 

 Pero cuales son las competencias básicas que debe tener un empleado que le permitan a una empresa en las circunstancias del mundo actual ser competitiva?


UN MODELO DE COMPETENCIAS

En 1.983 el científico Danés Havaleschka, descubrió las competencias psicológicas básicas que determinan el éxito en cualquier cargo. Para esto partió de la evidencia según la cual, es posible detectar rasgos psicológicos que caracterizan a una persona, pero  muchas veces estos no nos dicen nada acerca de la posibilidad de desempeño exitoso en determinada posición. En psicología organizacional es importante conocer la relación entre las oportunidades que brinda un cargo, la satisfacción laboral y el éxito.  No siempre tener un buen contacto social, adecuado pensamiento abstracto, energía física y control de reacciones, nos permiten predecir un buen desempeño en un cargo determinado, pues en ocasiones estos rasgos, no tienen mayor correlación con las condiciones ni las demandas del trabajo concreto.

  EL MODELO CAP:
CABEZA, CORAZÓN, PIERNAS y ALMA


Recogiendo los descubrimientos de Havaleshcka, y aplicando estos conceptos a la situación de la empresa colombiana el CAP  diseñó el modelo Competencias – Confiabilidad, el cual vincula las exigencias de cada posición o puesto de trabajo con características psicológicas y morales. Incluimos la dimensión confiabilidad, pues consideramos que no basta con tener una persona con capacidades para resolver adecuadamente los problemas que le plantea  el trabajo, que pueda motivar a otras personas, relacionarse adecuadamente con ellas y llevar las ideas a la práctica, si es poco confiable, miente frecuentemente, tiene problemas con la autoridad o no respeta normas sociales.
 
Por esto postulamos cuatro dimensiones que deben ser consideradas en la elaboración de perfiles, selección y desarrollo de personal.

 COMPETENCIAS COGNOSCITIVAS  (CABEZA)

 El primer paso para tener éxito en un empleo es tener la inteligencia y habilidades mentales para resolver apropiadamente los problemas que plantea la tarea encomendada. Un problema financiero requiere habilidades diferentes a las requeridas para las ventas o el mercadeo. La habilidad mental para resolver los problemas propios de cada cargo es el trabajo de la cabeza.

 COMPETENCIAS SOCIALES (CORAZÓN)

Pero no basta saber resolver los problemas y situaciones que plantea el empleo. Cuando trabajamos,  siempre estamos en relación con otros ya sea como superior o subordinado o como parte de un equipo. Debemos ser capaces, de acuerdo al cargo y a las circunstancias, de aceptar órdenes, colaborar o liderar. Este es el trabajo del corazón.

 COMPETENCIAS DE MOTIVACION - ACCION (PIERNAS)

 No es suficiente tener las capacidades y saber relacionarnos productivamente con superiores, iguales y subordinados. Es necesario tener la motivación, la energía y el empuje suficiente para dedicarse a la tarea, persistir y cumplir los objetivos. Este es el trabajo de las piernas.

 CONFIABILIDAD (ALMA)

 Pero de nada sirve ser una persona que tenga las capacidades de resolver adecuadamente los problemas que le plantea el trabajo, que pueda motivar a otras personas y relacionarse adecuadamente con ellas y que sea capaz de llevar las ideas a la práctica si esta persona es poco confiable, miente frecuentemente,  tiene problemas con la autoridad hurta productos e información o no respeta normas laborales y sociales.

 Hay actividades definidas como contraproductivas como: Negligencia, sabotaje, maltrato a  clientes, difusión malintencionada de rumores o líderazgo negativo que aún cuando no están tipificadas como delito causan graves pérdidas o afectan las utilidades. Por tanto entendemos como personas no confiables aquellas que potencialmente pueden ser delincuentes o cometer actos contraproductivos.


Por esto insistimos en la dimensión confiabilidad relacionada con la lealtad y el equilibrio moral sin las cuales ningún empleado es adecuado. Este es el trabajo del alma.


PERFILES DE COMPETENCIAS Y CONFIABILIDAD.

Una adecuada selección comienza por la definición de un perfil, este no puede ser genérico sino que debe adecuarse a la empresa, la posición, las funciones, los roles y las responsabilidades haciendo referencia exacta a las competencias y nivel de confiabilidad que aseguren el desempeño exitoso en ese cargo.

 Además de las competencias definidas tradicionalmente, es indispensable estimar el nivel de confiabilidad requerido para cada cargo, para ello podemos utilizar los hallazgos estadísticos de M. Comer, corroborados por estudios que hemos realizado en Colombia en donde se observa que la confiabilidad no es algo que se tenga o no se tenga sino que es el resultado de la interacción entre circunstancias y personas. Así el 25% de las personas son confiables en cualquier circunstancia, el 50%  son confiables de acuerdo a los controles y el 25% no son confiables en ninguna situación.
 
Sería deseable vincular solamente personal confiable en cualquier circunstancia pero esto no es práctico ni todos los cargos lo ameritan, por lo tanto recomendamos estudiar cada cargo y definir el nivel de confiabilidad mínimo requerido, según la calidad de controles que haya y la capacidad de causar daño que pueda ocasionar la persona que lo desempeñe, asÍ:


Características del cargo
Confiabilidad requerida
Alto potencial de producir daño  y mínimos controles
Alta
Alto potencial de producir daño  Controles periódicos, supervisión ocasional
Media Alta
Medio potencial de producir daño. Controles y supervisión regular
Media
Bajo potencial de producir daño.  Control permanente y supervisión continua (no se recomienda para cargos de confianza)
Media Baja 

 
Es claro como el nivel de confiabilidad requerido no depende de la posición en el organigrama sino del balance entre capacidad de daño y autonomía, así posiciones de gerencia o de servicio doméstico pueden requerir el mismo perfil de confiabilidad.

Incluir el grado de confiabilidad como elemento básico en el perfil de competencias de cada cargo,  asegura a la organización la vinculación de personal que además de tener las capacidades para un desempeño exitoso, cumpla unos requisitos precisos de confiabilidad ajustados a las circunstancias particulares de cada posición. Esto asegura la permanencia y competitividad de las compañías en un medio de inseguridad e incertidumbre.

 Hoy nuestras empresas mas que nunca requieren estar integradas por personal con  cabeza suficiente para enfrentar los problemas de su cargo, corazón necesario para relacionarse con calidad y calidez  con superiores y subordinados y piernas suficientes para llevar adelante los proyectos y cumplir. Pero sobre todo con alma clara y transparente que los hace personas con principios, leales, confiables, comprometidas y con una escala de valores definida. Personas así, confiables y competentes constituyen el capital humano indispensable para sobrevivir y triunfar

jueves, 25 de agosto de 2011

LA CORRUPCIÓN EN LAS ORGANIZACIONES, ASPECTOS PSICOLÓGICOS Y ORGANIZACIONALES

INTRODUCCIÓN: La corrupción es un fenómeno complejo con profundas raíces psicológicas y culturales. Se puede pensar que es imposible su eliminación a pesar del trabajo de líderes e instituciones. Sin embargo los esfuerzos de algunas empresas e instituciones han demostrado que se puede reducir y aún eliminar, esto ha ocurrido porque personas como nosotros  creyeron que el cambio es posible y que vale la pena.

En este desayuno se presentaron algunas reflexiones y experiencias sobre el tema.

CRISIS ESTRUCTURAL:

El fenómeno de la corrupción no es coyuntural ni exclusivo de algunos países o sistemas políticos, obedece a una crisis de fondo de nuestra sociedad que afecta todo tipo de organizaciones gubernamentales y privadas.

Obedece a una crisis de valores en donde el dinero y el poder se constituyen en valores supremos y todos, los medios son válidos para alcanzarlos.  Esto ha afectado gravemente a las empresas e instituciones pues cuando el comportamiento corrupto se convierte en algo aceptable, o "inevitable", se instaura una cultura de la corrupción.


CULTURA DE CORRUPCIÓN:

Los empleados en lugar de enfocarse en los objetivos de la organización se enfocan en obtener el mayor lucro personal utilizando la prerrogativa y la información que les confieren sus cargos.

Se resquebrajan las relaciones, el encargado de compras no busca la mejor opción para la organización sino aquella que le brinde mejor participación, se contrata no buscando a las mejores personas sino a las mas amigas que más tarde podrán retribuirle el favor. Se retrasa el pago a los proveedores para exigir coimas, se tolera el robo y la indisciplina, pues todos se benefician directa o indirectamente del clima de corrupción y temen verse denunciados. El robo, el fraude y el abuso de autoridad tienen el mejor caldo de cultivo.

DEFINICIÓN DE CORRUPCIÓN:

Aprovechamiento de su función, por parte de un empleado público o privado, para obtener un beneficio.

Todo cargo para ser desempeñado requiere conferir  atribuciones y acceso a recursos e información, cuando esto se utiliza para beneficio propio de terceros, nace el comportamiento corrupto, esto es igual para el directivo que utiliza información privilegiada para realizar inversiones personales o para cometer fraude, como para el operario que forma parte de una cadena de robo continuado o para el vigilante que acepta soborno para permitir el acceso de personas no autorizadas.

CARACTERIZACIÓN:

·         Toda acción corrupta, consiste en la trasgresión de una norma ética o legal, amparado en las prerrogativas del cargo.

·         Se realiza para la obtención de un beneficio privado.

·         Surge dentro del ejercicio de una función asignada.

·         El individuo corrupto intenta encubrir activamente su comportamiento.


PSICOLOGIA DEL COMPORTAMIENTO CORRUPTO


·         Recompensado por:  Dinero,  poder e influencia

·         Frecuentemente se aprende por imitación. Los otros cometen exitosamente actos corruptos y obtienen beneficios sin ser castigados.

·         El comportamiento corrupto exitoso tiende a repetirse e incrementarse. El pequeño robo o fraude ocasional se convierte en el gran robo. Usualmente los defraudadores financieros comienzan por "pequeños ajustes contables" hasta llegar a graves alteraciones a los balances como se observó en la reciente crisis financiera mundial.

·         El costo es menor que el beneficio. Pocas veces a pesar de ser descubierto, el corrupto paga más de lo que obtuvo con su comportamiento ilícito.

·         Se percibe el cargo como un negocio cuyo ingreso intentará maximizar. Frecuentemente, bajos salarios y condiciones de trabajo inadecuadas son aceptados pues el beneficio se obtiene con el comportamiento corrupto.

FACILITADORES DE LA CULTURA DE LA CORRUPCIÓN EN LA ORGANIZACIÓN


·         Ejemplo de los líderes y el personal que nombran. Los corruptos de alto nivel frecuentemente desconocen los procesos de selección de personal y colocan sus amigos en puestos clave.

·         Ejemplo de los compañeros.

·         Tolerancia con pequeños comportamientos corruptos.

·         Presión del grupo. Quien no es corrupto en un grupo donde todos lo son, frecuentemente es acusado de desleal.

·         La organización usa medios no éticos para obtener resultados. Cuando el empleado percibe que la empresa actúa de forma poco ética con clientes y proveedores, justifica su propio comportamiento corrupto.

·         Presión de la organización para lograr resultados sin importar los medios. De la misma manera el empleado actuará para beneficiarse sin importar los métodos.
·         Tolerancia con pequeños actos corruptos.
·         Impunidad y favoritismo.
·         Exceso o ausencia de controles efectivos.
·         Mentiras “blancas” para mostrar resultados y obtener beneficios.

PERFÍL DEL EMPLEADO POTENCIALMENTE CORRUPTO.

No todas las personas en la misma situación se comportan corruptamente, existen características de personalidad, observables en la evaluación psicológica que permiten detectar individuos potencialmente corruptibles. CAP ha encontrado las siguientes:
1.      Tendencia desviarse de las normas sociales
2.      Tratar a toda costa de aparecer bien
3.      Poca capacidad de autocrítica
4.      Ocultar deficiencias y errores
5.      Resentimiento social o con figuras de autoridad
6.      Inseguridad
7.      Excesivamente sugestionable

CONCLUSIONES: ESTRATEGIA  ANTICORRUPCIÓN BASADA EN LA MEDICIÓN
Se discutieron con los asistentes las diversas estrategias enfatizando en ajustarlas a la especificidad del negocio, sin embargo fue claro que el foco de todas es la medición que permite apreciar la magnitud de los problemas y evaluar el costo - efectividad de las medidas aplicadas, se recomendó medir:
1.         La confiabilidad de las personas que ingresan y monitoreo de los empleados actuales, por medio de análisis psicológicos, visita domiciliaria y verificación de datos de la hoja de vida.
2.         Evaluar la cultura de seguridad por medio de encuestas y grupos focales.
3.         Analizar y clasificar de los cargos en términos de vulnerabilidad, por medio de análisis de campo y grupos focales.
4.         Registro y análisis estadístico de incidentes obtenidos por reportes personales o a través de una línea confidencial de denuncia.
5.         Entrevista de retiro orientada a la seguridad.

6.         Auditoría de seguridad y recursos humanos a empresas contratistas y de suministro de personal.

martes, 3 de mayo de 2011

CLIMA Y CULTURA DE SEGURIDAD

Recientemente se realizó el desayuno académico de la Red de Profesionales Enfocados en la Confiabilidad del Personal, a continuación transcribimos el resumen de la presentación y los aportes de los asistentes.

INTRODUCCIÓN
Frente a los hechos de inseguridad, fraude, corrupción y accidentalidad, las empresas establecen medidas de seguridad las cuales tienden a ser percibidas como incómodas pues perturban o retrasan la operación o innecesarias pues consideran que los incidentes y pérdidas ocasionados por la inseguridad no las justifican.
A veces se piensa que el fraude y la corrupción son parte del entorno y además, las personas encontrarán formas inteligentes de evadir normas y controles.

Este conjunto de creencias y sobre todo de comportamientos configuran el clima y la cultura de seguridad, los cuales están siendo estudiados y medidos, permitiendo entender por que en algunas empresas hay cultura y comportamientos seguros y en otras no.

Ante todo es necesario entender que la cultura de seguridad debe inscribirse en el contexto particular del negocio y contribuir a sus resultados, pues está íntimamente ligada al compromiso y a valores como la atención al cliente, el control de costos y el trabajo en equipo.

Una cultura efectiva de seguridad promueve prácticas seguras al mismo tiempo que contribuye con los objetivos económicos, comerciales y de producción.

La cultura está ligada al compromiso con el éxito y la preservación de la empresa, por esto gestionarla vas mas allá de comunicaciones y procesos de sensibilización, es un esfuerzo sistemático que comienza con la medición y termina con la evaluación de los resultados.

A continuación presentaremos los conceptos de clima y cultura aplicados al área de Seguridad y señalaremos los aspectos clave para medir y gestionar la cultura

CLIMA DE SEGURIDAD
• Percepción global de los aspectos de seguridad de la empresa que pueden servir como referente para desarrollar la propia conducta segura/insegura o sobre el juicio de los patrones ajenos de comportamiento seguro/inseguro (Coyle et al., 1995; Dieterly y Schneider, 1974; Simonds y Shafai-Sahrai, 1977).
Si un empleado percibe que su empresa está auténticamente interesada en seguridad y que esta es para ella un valor tenderá a cumplir las normas de seguridad y a juzgar negativamente a las personas que no las siguen.

• Las personas actúan segura o inseguramente de acuerdo a la percepción que tengan acerca de la importancia que la organización da a la seguridad, esta importancia se refleja en las comunicaciones y reglamentaciones oficiales, pero sobre todo en las actuaciones de los directivos y jefes. Sus comentarios, especialmente los informales, reflejan su actitud hacia la seguridad.

CULTURA
• Comportamientos probadamente exitosos en una organización
• Principios y procedimientos que tienen significado para los miembros de una organización y representan estrategias para sobrevivir y crecer.
(Allaire y Firsirotu 1983 y page 1994)

Los Comportamientos definen en última instancia como es la cultura, si quien se comporta seguramente es bien visto y quién se comporta inseguramente o tiene actuaciones en contra de la ética es censurado, podemos decir que tenemos una cultura de seguridad, pues aquello que los individuos hacen define en última instancia su relación con el entorno y por ende con la seguridad.
Los comportamientos se producen en un contexto cultural que los genera, mantiene y transforma.

Si en una organización, la corrupción, el tráfico de influencias, o los pequeños robos se consideran prácticas tolerables o inherentes a la naturaleza humana; las actividades contra la organización, se irán incrementando exponencialmente. Se ha observado en negocios de muy alta rentabilidad como la industria extractiva y las telecomunicaciones, una alta tolerancia a conductas inseguras y aún a comportamientos poco éticos, que se mantiene hasta cuando se presentan grandes pérdidas económicas o de reputación.


LA CULTURA Y LA ORGANIZACIÓN:
Una teoría cultural de la efectividad organizacional implica un mayor rendimiento a corto y a largo plazo, en función de las políticas y los procedimientos utilizados por la organización para resolver conflictos, planear una estrategia, diseñar un trabajo y tomar decisiones.

En el mundo actual, no podemos concebir una cultura corporativa orientada a la efectividad si no tiene como fundamento básico el concepto de seguridad, pues no basta ser efectivo en términos de producción y comercialización si los agentes de inseguridad actúan, la compañía puede ser robada, saboteada, extorsionada, desde dentro y fuera, razón por la cual no puede sobrevivir o si sobrevive sus márgenes de utilidad se reducen apreciablemente.

La cultura se refleja en comportamientos orientados o no a la preservación de la organización desde el cuidado con los elementos de trabajo, la atención a los clientes, la promoción de prácticas seguras, hasta la detección de comportamientos delictivos que atenten contra los intereses de la empresa.

El clima de seguridad está relacionado con la percepción subjetiva que tiene el trabajador acerca de cómo la organización, sus miembros, sus estructuras y sus procesos, están orientados al compromiso y a la preservación de la empresa.

Si en la vida diaria, procesos de la organización y comportamiento de los directivos, el trabajador percibe que el compromiso con la organización y la seguridad es un valor, tenderá a evitar comportamientos que atenten contra la preservación de la organización y estará alerta frente a prácticas contraproductivas o delictuosas.

POR QUE MEDIR CULTURA DE SEGURIDAD?
Principalmente por que el solo hecho de medir nos cambia, pero además porque una medición técnica permite:

• Identificar estrategias específicas de seguridad.
• Obtener una visión panorámica de las organizaciones que permita un diagnóstico de las áreas problemáticas.
• Obtener elementos objetivos para el diseño de programas de intervención para la mejora de las condiciones de seguridad de las organizaciones.
• Evaluar la efectividad de la inversión en programas de cultura y sensibilización a la seguridad.

MIDIENDO EL CLIMA Y LA CULTURA DE SEGURIDAD
Medir es el primer paso para cambiar. En este sentido, medir el clima y la cultura de seguridad, se convierte en la primera etapa de una gestión efectiva. CAP basándose en su experiencia en la evaluación y gestión cultural, ha seleccionado seis áreas de medición, que queremos compartir, estas, permiten diagnosticar prácticas y circunstancias que interfieren o facilitan el compromiso con la preservación de la organización:

1. La Organización y la seguridad: mide cómo los trabajadores perciben el esfuerzo definido de la empresa en torno a la seguridad y si este se ve reflejado en los procedimientos y su cumplimiento.

2. Comunicación y seguridad: examina como fluye la información en torno a dificultades de seguridad observadas por los trabajadores. Evalúa si existen canales de comunicación definidos, si se mantiene la confidencialidad, si se discute como prevenir fallas de seguridad y si los trabajadores se sienten en libertad de comunicarlas.

3. Los superiores y la seguridad: establece la actitud de los superiores frente a la seguridad expresadas en el cumplimiento y promoción de las normas, su comportamiento ante las fallas de seguridad y el manejo de los protocolos de seguridad cuando hay presión de trabajo.

4. Manejo de incidentes. Evalúa el comportamiento frente a los incidentes: si estos son reportados, si se derivan de ellos lecciones aprendidas y si las fallas menores de seguridad, son o no toleradas.

5. Condiciones de trabajo. Valora el entorno laboral y su contexto, con el fin de determinar circunstancias asociadas a inseguridad tales como: Excesiva presión y carga de trabajo, horarios extendidos y permanente sensación de apremio y urgencia.

6. Relaciones laborales. Evalúa la percepción del trabajador en torno a sus condiciones de contratación, las cuales pueden constituirse en fuente de insatisfacción y por lo tanto de inseguridad tales como: oportunidad de pago, afiliaciones a salud, pensiones y caja de compensación. Manejo de permisos e incapacidades.

La práctica nos ha enseñado que un diagnóstico basado en los factores anteriores, permite reconocer situaciones de intervención y focalizar los esfuerzos en los puntos críticos, además la medición permite evaluar objetivamente el impacto de las acciones y programas emprendidos.

En la actualidad cuando las empresas están siendo puestas a prueba frente al reto de la competencia pero también frente al reto de la inseguridad y la corrupción, facilitada por la deslealtad, el escaso compromiso y la apatía frente a la preservación de la organización, es cuando requerimos una solida cultura de seguridad con valores y creencias altamente consistentes pero sobre todo con comportamientos que reflejen el compromiso con la preservación y las metas de la organización.

APUNTES Y PREGUNTAS DURANTE EL DESAYUNO
- Hay que adaptar los procedimientos a las necesidades del negocio, sin embargo, hay procedimientos que retrasan la operación (como los de seguridad), pero se hacen para tratar de prevenir pérdidas a corto, mediano e incluso, largo plazo.
- Los resultados son los que regulan la cultura, se dan en términos comerciales y financieros.
- Para medir la cultura hay que tomar como factor crítico el liderazgo, ya que los gerentes definen, dinamizan y/o promueven la aplicación de normas y procedimientos.
- Una cosa es como se perciben los valores y otra como se viven.
- Para incidir en la cultura hay que tener en cuenta los resultados del negocio.

¿Qué factores hacen que las empresas no trasciendan a la cultura y se queden sólo en el clima, en el sentir?

• La credibilidad, la gestión, el liderazgo que se establece en el día a día y que impacta sobre la productividad de la empresa.

• La comunicación, que los mensajes que se pretenden implantar sean reiterativos.

• Realizar mediciones para saber cuáles son los puntos críticos a cambiar.

• Adaptar el liderazgo a las necesidades del negocio, es decir, saber el tipo de negocio, los valores que necesita que se establezcan, los factores críticos del negocio. Esto además permite saber qué factores deben ser tenidos en cuenta para hacer las mediciones.

¿POR QUÉ MEDIR LA CULTURA DE SEGURIDAD?

- Para evaluar la efectividad de la inversión en programas de cultura y sensibilización: Si los programas de cultura no aportan a la rentabilidad del negocio, no sirven.

¿Hay necesidad de medir cuando de entrada ya se sabe que es lo que o está funcionando?
• Si, para saber el punto de partida y poder intervenir.

• Si, sabiendo qué preguntas hacer, porque no hay mediciones estándar, hay que adaptarlas a cada empresa.

• Si, para convencer a la alta gerencia con hechos, con pruebas que arrojen resultados concretos y no se queden en comentarios.

- Es importante hacer mediciones globales, pero también analizar los resultados de áreas que se consideren críticas dentro de la empresa. Esto también sirve para conocer estilos de liderazgo y la influencia que estos líderes tienen en la cultura de seguridad.

- Luego de hacer las mediciones, es fundamental establecer planes de intervención.

- Para hacer más efectivas las mediciones, se deben tener en cuenta los factores de clima y cultura y relacionarlas con seguridad. Por esto es importante que trabajen en conjunto el área de recursos humanos y de seguridad.


¿Hay algún periodo de tiempo para hacer una segunda medición?
• Depende de los planes de acción que se establezcan luego de la primera medición, de las actividades que allí se establezcan, sin embargo, un buen promedio de tiempo es 6 meses a 1 año.

- El tipo de negocio y la estrategia es fundamental para programar y establecer un tipo o estilo de cultura a desarrollar.

- La vulnerabilidad de un cargo no necesariamente está relacionada con el nivel jerárquico en el organigrama. A veces, a partir de los análisis de vulnerabilidades se detectan huecos o falencias en los procesos. Esto se debe trabajar a fondo y debe ir alineado con los resultados.

- Estas mediciones se pueden hacer a fondo y alinearlo como componente estratégico, por ejemplo, incluyendo un factor de cultura y clima en el Balance Score Card.

- La inseguridad está ligada a la insatisfacción en el trabajo.

- El cambio de cultura está ligado al compromiso.

REFERENCIAS:
1. Allaire, Y. & Firsirotu. M. A Multifactor Model for the Study of Organizations. DSA , UQAM: 1983.
2. Page, M. Bussines and mannagement. MSA. UDP. 1994
3. Brown, R.L. y Holmes, H. (1986). The use of a factoranalytic procedure for assesing the validity of an employee safety climate model. Accident Analysis and Prevention. 18(6): pp. 455-470.
4. Cox, S. y Cox, T. (1991). The structure of employee attitudes to safety: A European example. Work & Stress, vol. 5, No.2, pp.93-106.
5. Coyle, I.R.; Sleeman, S.D. y Adams, N. (1995). Safety Climate. Journal of Safety Research, Vol. 26, nº4, pp.247-254.
6. Dedobbeleer, N. y Béland, F. (1991). A Safety Climate Measure for Construction Sites. Journal of Safety Research. Vol. 22, pp. 97-103.
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